EL EDIFICIO DE LA RACAL

Fue construido con ciertas pretensiones durante la primera mitad del siglo XX en el estilo característico de los edificios oficiales de la época, que pretendía monumentalizar a la manera de una casona nobiliaria los rasgos extendidos durante el siglo XIX en la arquitectura doméstica conquense. A ese deseo responde la fachada regularizada con balconaje, los elementos decorativos y la escalera. Se encuentra catalogado en el Plan especial de la ciudad alta y sus hoces con el nivel III de protección. De propiedad municipal, ha acogido desde ese origen aludido distintas funciones de carácter educativo, desde las antiguas escuelas de San Antón a la UNED, así como despachos y salas parroquiales de la colindante iglesia de San Antón. En cualquier caso, sobre su solar se levantaron antaño las dependencias del hospital de San Antonio Abad, probablemente ya en el siglo XIII, aunque las fechas habituales otorgadas por la historiografía al nacimiento del centro asistencial antoniano se centren a mediados del sigo XIV. La eclosión del hospital tuvo lugar aprovechando el espacio disponible en torno a la ermita de la Virgen del Puente, entre la ladera del cerro del Rey de la Majestad y la margen del río Júcar. La vista de Cuenca desde el oeste, trazada en 1565 por el artista flamenco Anton van den Wyngaerde, incluye un detalle de cómo era el hospital en ese mismo momento: los templos colindantes de la ermita de la Virgen del Puente y de San Antón, y la fachada del propio centro hospitalario (a su izquierda se ve el hospital de San Jorge en una casa de menor altura). Extinguida la orden de los antonianos en 1791, las distintas construcciones fueron renovadas en el curso del tiempo. (Antes de esa fecha, entre 1760 y 1764, el arquitecto José Martín de Aldehuela trazó la actual iglesia barroca, que unificaba las mencionadas ermita e iglesia en un único templo)